Una técnica que, al parecer, es muy del gusto de los economistas es la del «análisis de la discontinuidad». Es como todo lo que tiene que ver con causalImpact pero usando técnicas setenteras: regresiones independientes a ambos lados del punto de corte.
Si a eso se le suma que las regresiones pueden ser polinómicas con polinomios de alto grado… pasan dos cosas:
- Tienes una probabilidad elevada de obtener resultados significativos, i.e., publicables.
- Pero que se deba solo al ruido producido por el método (corte discreto, inestabilidad polinómica, etc.).
Es decir, la habitual chocolatada que algunos llaman ciencia (cierto, algunos dirán que mala ciencia, pero que, ¡ah!, nos cobran al mismo precio que la buena).
¿Más detalles? Puede consultarse Evidence on the deleterious impact of sustained use of polynomial regression on causal inference.