Sobre la evolución relativa de las economías de Europa y los EEUU, dos visiones contrapuestas:
- Why Europe has stagnated, de Works In Progress.
- Europe v America: Who’s Really Winning?, de Paul Krugman.
Matthew Yglesias recoge la siguiente paradoja:
El gasto en educación nos presenta una especie de paradoja. Sabemos, a partir de estudios a pequeña escala, que los incrementos marginales en el gasto escolar producen resultados positivos para los niños. En particular, intervenciones bastante prosaicas, como mejorar los sistemas de climatización de los colegios, mejoran el rendimiento de los estudiantes, especialmente en centros con alumnado de bajo nivel socioeconómico.
Así que parece que, para muchas escuelas, existe un “fruto al alcance de la mano” que podría abordarse de manera al menos parcialmente eficaz mediante una inyección de dinero.
Por otro lado, si se observan cortes transversales a gran escala de las escuelas estadounidenses, simplemente no es cierto que niveles más altos de gasto estén fuertemente relacionados con los resultados de los estudiantes.
Existe una larga tradición de modelos de crecimiento económico que se examinan grandes variables agregadas como la inversión, la depreciación, el consumo, etc. Otros más modernos se atreven a incluir otras más sutiles como la innovación, el conocimiento, etc. e incluso otros tan lábiles como la cultura o la calidad institucional. The Economist, aquí, se hace eco de investigaciones recientes que examinan el comportamiento y el crecimiento de las empresas así como las barreras que estas encuentran para desarrollarse como determinantes del crecimiento económico.
Asterisk ha publicado The Institute Behind Taiwan’s Chip Dominance donde argumenta que el éxito de la industria de semiconductores de Taiwán se debe en gran medida al Instituto de Investigación de Tecnología Industrial (ITRI), un organismo que se creó para facilitar la transferencia de tecnología y que estuvo detrás de la creación de gigantes como TSMC mediante una colaboración estrecha entre el gobierno y el sector privado. Además, le ocurrió algo que no es para nada habitual tratándose de instituciones públicas: una vez cumplió su cometido, fue disuelto.
Para argumentar que la tecnología no acaba con los trabajos manuales se suele recurrir al caso de los cajeros (humanos) en los bancos cuando se introdujeron los automáticos: el nivel de empleo no se vio afectado. Sin embargo, esa no es toda la historia, como explica Why the ATM didn’t kill bank teller jobs, but the iPhone did.
Hannah Ritchie, en Does China have a huge electricity advantage over the United States? muestra gráficas de la evolución del consumo de electricidad global, per cápita y per cápita en la industria de los EEUU, China y Europa. Se aprende mucho de ellas.
En el boletín de finanzas de Matt Levine se mencionan a veces noticias relacionadas con el contenido de estas páginas. Por ejemplo:
- En este se habla de cómo, si todo el mundo le pide consejos de inversión a los mismos LLMs, todo el mundo comprará las mismas acciones, por lo que podrían aparecer correlaciones anómalas en los mercados.
- En este otro menciona un artículo en el que se propone el uso de información bursátil de alta frecuencia para generar números aleatorios de alta calidad.
- Finalmente, este discute una peculiar variable para el análisis del riesgo de crédito de empresas: el ratio entre el precio del reloj del CEO y su vivienda.