Joseph Heath ha acuñado el término highbrow misinformation (¿«desinformación elitista»?):

A esto lo denomino «desinformación elitista» no solo por el nivel social y la autoconsideración de quienes creen en ella sino, además, por la forma relativamente sofisticada en que se propaga. A menudo, uno puede encontrar el enunciado exacto sepultado en algún lugar del texto, pero expuesto intencionalmente de tal manera que confunde a la mayoría de los lectores.

Andrew Gelman escribe sobre qué creencias se consideran aceptables y cuáles no. Donde «socialmente aceptables» quiere decir exactamente «entre gente de cierta clase social y nivel intelectual». Lo usa para reprochar a algunos haber dado asomos de credibilidad a historias sobre OVNIs.

A Brief History of the History of Science explora la evolución de la historia de la ciencia como disciplina, desde una visión de progreso lineal hasta enfoques sociológicos que consideran el contexto político y cultural.

David Oks reitera en How citations ruined science que la obsesión por las citas ha perjudicado la calidad de la investigación científica, fomentando la publicación de estudios incrementales y de bajo riesgo y desincentivando los innovadores. Además, advierte sobre cómo la proliferación de contenido de baja calidad generado por IA podría agravar esta crisis de incentivos en el mundo académico.

Matt Clancy evalúa sistemáticamente en How common is independent discovery? la escasa literatura existente acerca de la lo comunes que son los descubrimientos independientes simultáneos (p.e., como sucedió con el cálculo diferencial e integral). La conclusión es que el grado de redundancia es globalmente bajo:

Elige un descubrimiento o una innovación al azar, y creo que la probabilidad de simultaneidad es baja. Me parece bastante plausible que si borrases de la historia alguno de entre la inmensa mayoría de los artículos o patentes, nadie lo reproduciría de forma independiente durante las dos décadas siguientes.

Sin embargo, el universo total de los descubrimientos está prácticamente poblado de resultados irrelevantes. Parece ser que entre aquellos descubrimientos más importantes (y que, por lo tanto, atrajeron la atención de más investigadores) la tasa de descubrimientos simultáneos es significativamente más elevada. Para más detalles, véase La narrativa del «inventor individual», ¿mito o realidad?.

Recientemente, Donald Knuth publicó un artículo sobre cómo Claude le había ayudado a resolver un problema abierto de combinatoria en el que había estado pensando varias semanas. El artículo Knuth just showed us where to put the human ofrece una visión matizada del rol de cada uno de los dos, Knuth y Claude, durante el proceso de resolución del problema.

John D. Cook muestra en Mathematical minimalism cómo pueden construirse todas las funciones matemáticas elementales a partir del número 1 y la función $f(x,y) = \exp(x) - \log(y)$. Por ejemplo,

$$\exp(x) = f(x, 1)$$

y

$$\log(x) = f(1, \exp(f(1, x)).$$

Sin consultar la fuente, tal vez el lector quiera pensar en cómo reconstruir la suma, la resta, el producto, etc.

No sé qué credibilidad tiene el tal «Crémieux». He oído cosas subóptimas de él. Además, tiene querencia por escribir sobre temas de esos que atraen a cabezas mal estructuradas. Tal vez este sea uno de ellos. Pero es interesante en todo caso. Eso sí, atad fuerte vuestras prioris al mástil antes de navegar sus textos.