Sin sexo por decisión judicial
Pues sí, nos quedamos sin sexo. Por culpa de unos jueces y una interpretación tan recta como corta de miras de nosequé leyes europeas.
La cosa viene de atrás: a la hora de categorizar clientes, usuarios o, en definitiva, personas en proyectos diversos de minería de datos (o en el cotidiando desempeño de los actuarios), ¿qué variables con información personal es legítimo utilizar? El uso de variables tales como raza, satisfacción de cuotas a algún sindicato, etc., legal o no, infringiría los códigos deontológicos más básicos. Pero, ¿el sexo?