Es imposible enseñar nada a alguien cuyo sueldo depende de no aprender

O algo así reza una cita que no ubico. Viene a cuento de un artículo que se acaba de publicar en Nature, A manifesto for reproducible science, que se resume así: Los científicos son gente extraordinaria que persigue honrada y abnegadamente el ensanchamiento del saber humano. No obstante, están produciendo toneladas de mierda. Pero no lo hacen consciente o malintencionadamente; lo hacen porque no saben. Si se equivocan, además, es por culpa de la sociedad, que los incentiva torcidamente. Si los científicos se toman la molestia de aplicar una serie de medidas que propone el artículo, producirán menos mierda. El problema es que la ciencia se paga como la ropa vieja: al peso. Dígase lo que se quiera, pero luego, lo que ufana a científicos, universidades, centros de investigación e, incluso, países, es el número bruto de artículos publicados: de ellos dependen trienios, sexenios, anecas, proyectos, becas, rankings y demás. ...

13 de enero de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

Claroscuros que, obviamente, pasan inadvertidos

Entre tanto óbito farandulero en las postrimerías del año que se fue (¿dónde quedó el pobre de Eco?) ha pasado medio desapercibido otro sustancialmente más interesante: el del doctor Henry Heimlich. De sus claros, ya habla la prensa (aquí y aquí). Pero bastaba con pasearse por la Wikipedia para desenterrar algunos de sus oscuros: homeopatía, malarioterapia (una seudopráctica científica consistente en infectar a un paciente con malaria por ver si esta le cura el cáncer, el sida y demás) y denuncias generalizadas de prácticas anticientíficas y deshonestas. ...

3 de enero de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta