Todo sobre bitcoin (y por qué he decidido cogerle manía)

Esencialmente, un usuario de bitcoin puede hacer las mismas operaciones que un cliente bancario: ver su saldo, recibir bitcoins, transferir bitcoins. En ese aspecto, nada nuevo bajo el sol. Lo particular del caso es que, a diferencia del sistema bancario, sumamente centralizado, en el mundo del bitcoin operan multitud de agentes sin necesidad de una autoridad central. En lo siguiente, al hablar del sistema, me estaré refiriendo a una red de computadoras que corren un software protocolizado (este protocolo es la ley, i.e., el conjunto de reglas, que rige bitcoin). Cualquier computadora conectada a internet y con el software adecuado puede sumarse al sistema si necesidad de otra certificación. ...

8 de noviembre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

"Intervalos" de confianza con forma de rosquilla

Envalentonado por el comentario de Iñaki Úcar a mi entrada del otro día, que me remitía a este artículo, decidí rizar el rizo y crear intervalos de confianza no ya discontinuos sino con otra propiedad topológica imposible: homeomorfos con un toro. Y aquí está: El modelo, el código y demás, library(rstan) library(ggplot2) n <- 100 a1 <- 1 a2 <- 1 sigma <- 0.4 datos <- data.frame(x1 = rnorm(n, 2, 0.1), x2 = rnorm(n, 2, 0.1)) datos$y <- a1^datos$x1 + a2^datos$x2 + rnorm(n, 0, sigma) codigo <- " data { int<lower=1> N; real y[N]; real x1[N]; real x2[N]; } parameters { real<lower=-3, upper="3"> a1; real<lower=-3, upper="3"> a2; real<lower=0, upper="3"> sigma; } model { for (n in 1:N) y[n] ~ normal(fabs(a1)^x1[n] + fabs(a2)^x2[n], sigma); }" fit <- stan(model_code = codigo, data = list(N = length(datos$y), y = datos$y, x1 = datos$x1, x2 = datos$x2), iter=40000, warmup=2000, chains=1, thin=10) res <- as.data.frame(fit) ggplot(res, aes(x = a1, y = a2)) + geom_point(alpha = 0.1) De nuevo, no son intervalos propiamente dichos, lo convengo. Pero son configuraciones más fieles al espíritu de lo que un intervalo de confianza es y representa que su(s) letra(s) I N T E R V A L O. ...

7 de noviembre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

La heterogénea distribución temporal de las 100 mejores novelas según Le Monde

Me sorprende haber leído tantos de los mejores 100 libros del siglo XX según Le Monde. Sobre todo porque no leo ficción casi en lo que va de siglo y porque, carajo, los libros estupendos que he leído de tapa, como el Análisis Real de Folland o la Introducción a la Teoría de la Probabilidad de Feller parece que no cualifican para esa listeja de textos sin una mala integral preparada por gentecilla de letras. ...

6 de noviembre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

"Intervalos" de confianza creativos que excluyen el 0

Es el de b: (A ver cuál es el primero de mis excolegas que protesta que pinto la unión de dos intervalos de confianza y no un intervalo propiamente dicho). Ahora un poco más en serio: esta entrada se me ocurrió mientras pensaba en las distintas opciones existentes para crear intervalos de confianza, desde las canónicas (simétricos, de longitud mínima) a cualquier otra elección de algo que contenga la debida cantidad de probabilidad. ...

3 de noviembre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

¿Cómo está distribuida la renta? No, más bien, cómo son de grandes las provincias

El gráfico ha estado dando vueltas por el ciberespacio. Lo vi en Twitter de mano de alguien que lo usaba para justificar que la distribución de la renta no es tan desigual en España al fin y al cabo. Está comentado desde el punto de vista de la interpretación y tufneado en términos de la forma aquí. Pero lo que no he visto comentar es que las variaciones reflejan más cómo es el tamaño de las provincias (o regiones, estados, o las divisiones administrativas que se haya considerado) en cada uno de los países que si la renta está mejor o peor repartida. ...

2 de noviembre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

Distribuciones hiperbólicas

curve(-sqrt(x^2 + 1), -5, 5) pinta una rama de hipérbola, que, una vez exponenciada, i.e., curve(exp(-sqrt(x^2 + 1)), -5, 5) da Es decir, una curva algo menos esbelta que la normal pero que bien podemos dividir por su integral para obtener la llamada distribución hiperbólica. Tres notas sobre ella: Tiene una historia curiosa. Fue considerada por Ralph Bagnold al estudiar la forma de las dunas y la sedimentación de la arena arrastrada por el viento. El logaritmo de sus curvas, se ve, tenía forma de hipérbola. Lo cual os proporciona un exótico contraejemplo al argumento habitual sobre la naturaleza omniatractora de la normal. La distribución hiperbólica (y sus extensiones) están disponibles en el paquete ghyp, motivado por aplicaciones financieras, como siempre. Esa gente es adicta a distribuciones con colas gruesas. Aunque para lo que les valen luego…

31 de octubre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

nls con odes

Más sobre secuencia de entradas acerca de ajustes no lineales. Con (casi) los mismos datos que entonces: set.seed(155) n <- 100 a <- 1 b <- -1/2 sigma <- 0.1 x <- runif(n, -1, 1) y <- exp(a * x + b) + rnorm(n, 0, sigma) dat <- data.frame(x, y) Las y proceden de las x a través de una función no lineal exp(a * x + b). Que hoy supondremos desconocida. Supondremos únicamente que conocemos cierto mecanismo físico que determina la evolución de las y a partir de las x dado por una ecuación diferencial ...

30 de octubre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

ISO 3166-2:ES

El estándar ISO 3166-2:ES, ignorado por todos, establece cómo deberían identificarse provincias y comunidades autónomas en España. Obviamente, ni el INE ni nadie le va a hacer el más minimo caso: seguiremos teniendo que recordar que Zaragoza es la provincia 50, Soria la 42, etc. ¡Qué primitivo, qué contraintiutivo! Pero no ha de perderse la esperanza: si me lees y algún día te vas a ver en la tesitura de crear algún tipo de base de datos de gentes y lugares de España, recuerda que existe un estándar internacional medianamente nemotécnico y al socaire de las veleidades vernacularizantes.

27 de octubre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

No, no soy hípster; tampoco soy más guay; solo es que tengo más RAM

Trabajo en un ámbito fiel a una tradición metodológica. Que está construida alrededor de una serie de técnicas desarrolladas en los 90, 80, 70 y 60, incluso. Las desarrolló gente muy capaz y talentosa. Bajo coordenadas emic, sin tacha. Pero desde coordenadas etic, están mandadas a recoger. Han envejecido mal. Porque aquellos beneméritos metodólogos no describieron lo que querían hacer sino lo que podían hacer. Así que no soy un estadístico hípster, ni me considero más guay que ellos; es solo que tengo más RAM.

26 de octubre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta

Mismo trabajo, nosequé cosa

Hoy han surgido tuits reclamando que a mismo trabajo correspondiesen yo qué sé que cosas estupendas. Razonaré que son peticiones propias de quienes ignoran de qué va el mundo. Los estadísticos nos encargamos de decir NO razonadamente. Analizamos ocurrencias de otros y decimos: pues mira, NO, lo que crees señal es solo ruido. A eso se reduce (casi, lo admito) todo. El ruido aparece por todas partes. Habitualmente, como efecto de variables no observadas. Aplicando una definición lata de variable no observada, siempre. Aunque por deslindar, frecuentemente se atribuye ruido imprecisión en la medida de los fenómenos de interés. ...

25 de octubre de 2017 · Carlos J. Gil Bellosta