¿Soy parte del concilábulo heteropatriarcal?
En una de esas comidas navideñas tuve que asistir pasivamente a una conversación en la que se dibujaba una peculiar realidad alternativa: existiría algo así como un conciliábulo (el Márketing) con capacidad de memoria, entendimiento y voluntad propias e interés por implementar una particular agenda de corte heteropatriarcal. Producto de la cual, por ejemplo, las afeitadoras de color rosa para mujeres vendrían a resultar más caras que las azules para hombres, etc. El Márketing sería un grupito de señores fumando puros, jugando al mus que, entre partida y partida, deciden el color, empaquetado, estampado, forma y precio de cada producto imaginable vendido en cualquier tienda del reino; el descuento que se puede aplicar a cada cual según su raza, sexo/orientación sexual, religión, enfermedad crónica y afiliación sindical. Con un solo objetivo: perjudicar a los/as consabidos/as. ...