Causalidad «a la mano» vs «ante los ojos»

Excúseseme el utilizar terminología oscura de Heidegger para referirme a lo que las cosas son para nosotros en contraposición a lo que predicamos de ellas cuando queremos analizarlas. Sobre la causalidad, escribe el siempre agudo economista Scott Sumner lo siguiente: Podrías pensar que sabes lo que significa decir que «X causó Y», pero los filósofos han debatido este tema durante milenios. Una IA lista varias interpretaciones: Análisis de regularidad: Se centra en patrones de conjunción constante entre eventos, tal como se observa en la obra de Hume. Análisis contrafáctico: Examina qué habría pasado si la causa no hubiera ocurrido; si el efecto no se hubiera producido, entonces existe un vínculo causal. Análisis de manipulación: Ve la causalidad como algo que puede ser manipulado o controlado, a menudo con aplicaciones en las ciencias. Análisis probabilístico: Considera la verosimilitud o probabilidad de que una causa contribuya a un efecto. No pretendo sugerir que uno solo de estos sea siempre el correcto, pero en mi propio campo, la economía monetaria, me interesan los argumentos de causalidad que tienen implicaciones políticas útiles. Cuando digo que un determinado problema macroeconómico fue causado en gran medida por una mala política monetaria, me refiero a que una política monetaria alternativa viable habría dado lugar a un problema mucho menos grave. ...

21 de enero de 2026 · Carlos J. Gil Bellosta

Sobre los aspectos apelativos de la causalidad

Arranco con un experimento mental: A lleva un chaleco antibalas. B le dispara, la bala atraviesa el chaleco y lo hiere de gravedad en el pecho. Varios sujetos distintos examinan lo sucedido: La policía determina que B (y el disparo que realiza) es la causa de lo sucedido. Los médicos que reciben a A en el hospital encuentran que la bala incrustada en su pecho es la causa de su estado. El técnico de la empresa que fabrica los chalecos antibalas especula que el inusual calibre de la bala y el ángulo de impacto son la causa de que atravesase el chaleco. Incluso, uno puede especular que gente que conoce a B (p.e., su siquiatra, su familia o sus amigos íntimos) aventure otras causas para lo sucedido. En el mundo, realmente, ha sucedido lo que ha sucedido y nada más: hay, a lo más, razones. La razón de que A se debata entre la vida y la muerte es que tiene una bala en el pecho. Pero determinados sujetos identifican causas que los apelan en tanto que son lo que son y que los mueven a la acción: unos a detener e interrogar a B, otros a intubar a B, etc. ...

20 de marzo de 2025 · Carlos J. Gil Bellosta