Causalidad o asociación: indicios de la primera
Distinguir adecuadamente causalidad de asociación es un tema sobre el que se han vertido ríos de tinta. Parte de la formación de un estadístico consiste en reconfigurar su arquitectura neuronal de manera que sienta infinito recelo ante proclamas de causalidad de una manera tan instintiva como la del perro de Paulov.
Esta cautela es sin duda necesaria y ha liberado al mundo de infinidad de resultados espurios. Sin embargo, ha incrementado notablemente los que podríamos llamar errores de tipo II.