Publica o perece

Quienes trabajamos circunstancialmente para investigadores heredamos parte de esa presión que sufren para publicar a toda costa so pena de perecer académicamente. Esa presión introduce en demasiadas ocasiones los sesgos, desviaciones con respecto a la ortodoxia metodológica, etc., cuyos excesos han generado una creciente ola de escepticismo frente a los resultados que aparecen en la literatura, tal y como comentábamos el otro día en estas páginas. En esta entrada —continuación de la anterior y abrebocas para otra que estoy preparando sobre el mismo tema— quiero presentar a mis lectores unos cuantos sucesos famosos que ilustran un fenómeno tal vez poco conocido del gran público: casos en los que los resultados científicos resultan falsos no por defectos metodológicos, no por sesgos involuntarios sino por dolo. ...

14 de marzo de 2011 · Carlos J. Gil Bellosta

¿Casi todos los resultados científicos que se publican son falsos?

La falsabilidad es una exigencia de la ciencia que la distingue, por ejemplo, de la seudociencia. Todo enunciado de valor científico tiene que ser potencialmente refutable. Los resultados científicos, de alguna manera, no son tanto ciertos como refutables y no refutados. El trabajo de los científicos consiste en dar con enunciados refutables lo más difíciles posible de refutar. Piénsese en la ley de gravitación universal de Newton: sin ser cierta, estuvo en pie durante siglos. ...

3 de marzo de 2011 · Carlos J. Gil Bellosta