La tragedia del buen rollito

No sé si mis lectores están al tanto del problema conocido como tragedia de los comunes (que, más bien, debería denominarse tragedia de las dehesas). Consiste en que una serie de agentes económicos (ganaderos) comparten un bien común, que no pertenece a nadie (una dehesa), en la que hacen pastar sus vacas. Todos ellos están interesados en hacer pastar el máximo número posible de ellas. Pero la capacidad de generar pasto de la dehesa es limitada y llega un momento en que ésta se sobreexplota y es incapaz de alimentar tanta vaca. Todos los ganaderos pierden, pero a ninguno le interesa reducir unilateralmente el tamaño de su cañada. ...

6 de junio de 2011 · Carlos J. Gil Bellosta

Economía y estadística en la Reserva Federal

El grupo de investigación y estadística de la sede de la Reserva Federal en Nueva York ha iniciado un encomiable proyecto de divulgación: una bitácora en la que presentar con un lenguaje accesible los asuntos sobre los que trabajan. Además, y según sus propias palabras, aspiran a entablar un diálogo con sus lectores participando en los debates que se abran en la sección de comentarios. Además de promover esta bitácora, la Reserva Federal quiere estar presente y acudir a donde están los ciudadanos a los que sirve: está en YouTube, Twitter, etc. ...

31 de marzo de 2011 · Carlos J. Gil Bellosta

¡Que trabaje su tía!

De un blog cuya lectura recomiendo, extraigo este gráfico: Se trata de la llamada curva de Beveridge para España, que relaciona la tasa de paro con la de puestos de trabajo vacantes. Los datos relativos a vacantes para España pueden obtenerse de Eurostats. En la gráfica parecen estar representados en una escala distinta (por mil) que en las tablas (por ciento). Pero deberían ser magnitudes comparables. Aquí aparece una explicación de cómo interpretar la curva: en épocas de bonanza económica debería acercarse al eje Y (poco desempleo, muchos puestos vacantes) y en las de depresión, al X (falta de ofertas de trabajo, desempleo elevado). ...

24 de febrero de 2011 · Carlos J. Gil Bellosta