De cómo B, un individuo con segundas intenciones, engaña al agente racional A a pesar de saber que B está interesado en mentirle
Por fijar ideas, supongamos que: A es un aficionado al cine que decide pagar por ver una película si la probabilidad de que sea buena es del 50% o más. Solo el 30% de las películas son buenas. Así las cosas, en principio, A nunca iría al cine: sin otra información, la probabilidad de que una película sea buena es del 30%, por debajo de su umbral de decisión. Pero es que, además: ...