entornos

Efectos secundarios (nota: que existan no significa que debas usarlos)

Una función no debería cambiar nada de cuanto la rodea. Debería devolver algo y ya. Se acepta barco como animal acuático cuando hay funciones que escriben en logs, guardan datos en disco o crean gráficos. R deja que los usuarios se disparen en el pie permitiendo hacer cosas tan peligrosas como: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 a <- new.env() a$1 # error foo <- function(){ a$a <- 1 } foo() a$a # [1] 1 De la misma manera, si le enseñas un cuchillo a una vieja, es posible que te dé su bolso con todo lo que contiene.