¿Vernacularidades? No, gracias
Como sabéis, vuelvo a España. Otro proyecto que termina. Habrá momentos para la nostalgia. Pero también, al menos, dos motivos para autofelicitarme. El primero tiene que ver con todo lo aprendido en estos doce meses. El segundo, con todo lo que no he aprendido. Soy muy estricto con lo que me interesa y lo que no. ¿Qué me interesa? Aquello que me puede ser útil en otra parte. Al resto de las cosas las denomino vernacularidades y trato de evitarlas. Vernacular, etimológicamente, significa nacido en la casa de cada uno. Pero yo ya tengo una casa, la mía propia, gracias. ...